clases de yoga

miércoles, 11 de abril de 2018

La meditación VIPASSANA, Descartes, Galileo y Buda




La meditación Vipassana es una de las técnicas o aproximaciones a la meditación orientales más conocidas en occidente. Fue popularizada por S.N. Goenka, un industrial y líder comunitario birmano que tras, introducirse en la técnica y curarse de las terribles migrañas que sufría, creó una red internacional de centros de enseñanza con base en Bombay. En estos centros se proponen programas de diez días de inmersión en la técnica, con unas diez horas de meditación diarias. Goenka fue criado hinduista, aunque el Vipasana nos llega, sobre todo, de la línea theravada del budismo. Sin embargo, como cualquier técnica meditativa y de autoconocimiento, especialmente dentro dentro del marco budista, es compatible con cualquier credo, o con la ausencia del mismo.
Se dice que fue Buda mismo quien promulgó este sistema, aunque sus raíces son incluso muy anteriores. Debido a su sencillez es de muy fàcil acceso, però por su profundidad y por los cambios asombrosos que puede producir en la mente, puede resultar dura y desconcertante, sobre todo para los occidentales. Insisto en esto porque, lo que choca de muchas prácticas espirituales que nos llegan desde oriente es que llegan con una serie de conceptos que se dan de bruces con nuestros marcos de referencia. Un caso muy claro es la distinción cuerpo/mente; otro, la existencia de algo llamado "yo" o ego.
Producto de nuestra historia y herencia de los grandes pensadores de la modernidad, nuestro sistema de creencias supone una escisión radical entre el mundo espiritual y el mundo material. Algunos creeràn que uno es producto del otro, o que uno de los dos no existe, pero, definitivamente, los concebimos como separados. Tenemos esa manía de engrandecer tanto las cosas, que nos quedan lejos. Eso nos pasó con Dios y no sería extraño que nos llegara a pasar con la ciencia misma. 
Galileo Galilei, que fue una de las mentes más brillantes de Europa y uno de los hombres que dieron a luz a la ciencia moderna era una persona profundamente religiosa. El Dios cristiano era en su tiempo muy poderoso y la jerarquía de la iglesia y los debenires políticos lo alejaban de la vivencia y las experiencias del pueblo. Filosofo y naturalista nato, Galileo decidió aproximar-se a Dios de la única manera que creía poder tener una experiencia directa del mismo; a través del estudio de sus creaciones. La insondabilidad de la inteligencia divina sólo era de algún modo accesible al hombre a través de los fenómenos naturales, pero en este esfuerzo por fijar la atención sólo en esta parte que podemos captar con los cinco sentidos (y en especial con la vista y el oído), se perdió la conexión con la dimensión creativa de lo divino (podríamos decir que con el principio femenino). El paso siguiente ya estaba prácticamente dado: la secularización del conocimiento. A partir del entonces la ciencia iría cada vez más por su cuenta, desarrollándose a parte de la filosofía o de la teología, que antes le eran hermanas. Además, el desarrollo tecnológico enfocado a perfeccionar la observación y la adopción de metodologías propias convirtió a la ciencia en un compartimento estanco. Sin la nutrición necesaria proveniente del asombro y la observación del mundo natural, la espiritualidad en occidente empezó a pasar sed y a ensombrecerse. Hoy, enriquecida con las visiones que nos llegan de oriente y alimentada por necesidades y búsquedas fruto de la industrialización y la sociedad de masas el panorama es algo más complejo, pero...¿Seremos capaces de saltar ese vacío? 
El punto de vista budista se encuentra en un lugar completamente distinto, de hecho, puede decirse que parte del vacío y se dirige al vacío. Es una pregunta abierta. Así como en occidente Descartes es el gran pensador que usa la duda como método y, tras establecer que no puede fiarse únicamente de los sentidos; que nada puede asegurarle que lo que él llama realidad no es más que un sueño, y que podría ser todo la creación de un dios o un "genio maligno" tratando de engañarle, llega a la famosa conclusión de que lo único que puede saber con certeza es que duda; es decir, que piensa y, por consiguiente, que existe. Es el famoso cogito ergo sum (pienso luego existo) cartesiano que transformó  el pensamiento europeo y que contribuyó a engrandecer la brecha entre el mundo interno (res cogitans) y el mundo externo (res extensa). Y una cosa más, ¿de dónde saca Descartes al pensador? En su formulación está implícito: YO pienso, luego YO existo, tiene que haber un pensador. 
En el budismo y en especial en el Vipasana la pregunta se abre sin ninguna hipótesis previa. No parte de la idea de que va a observar la mente como si ésta fuera algo separado del cuerpo, o algo separado de Dios o del Universo, o de nada. No parte de ningunta idea, de ninguna suposición. Es lo que Alan Wallace llama una ciencia contemplativa. En vez de observar únicamente los objetos exteriores como tales (es decir, suponiendo que realmente existe un mundo afuera lleno de estos objetos que son los únicos observables), parte de la observación del mundo perceptivo, lo que aquí llamaríamos introspección. Observando qué sucede desde dentro la verdadera naturaleza de las cosas irá revelándose por sí misma. Es un proceso largo, de años o vidas, o puede que en un instante el meditador tenga un destello de Verdad, el samadhi, pero a lo que nos conduce esta observación en forma de pregunta abierta es a darnos cuenta de la impermanencia de las cosas; del flujo de la Consciencia y del Vacío (Sunya) del que todo surje y al que todo va a parar. No aparece nada que se asemeje a un "yo" e incluso cuerpo, espacio y tiempo se desdibujan a través de la experiencia. Brilla entonces la realidad pura de que todo es Consciencia.

Para más información sobre meditación Vipasana y retiros puedes consultar:


Aquí te dejo una charla muy interesante de Alan Wallace hablando de Vipasana y la ciencia moderna:



Y una relajación/meditación guiada basada en Vipassana por si quieres iniciarte en la práctica:





martes, 27 de marzo de 2018

TAPAS: austeridad y poder personal


 Tapas es un aspecto clave de la vida del yogui, pero aquí en occidente tiende a no prestársele demasiada, o ninguna atención, pues representa lo contrario a lo que nos resulta cómodo y asociamos con el bienestar, ya que podría traducirse como sacrificio o austeridad. No obstante, sin esta idea, lo que el yoga es en realidad se desdibuja. 
Muchos profesores y profesoras de yoga lo repetimos, el yoga no es una gimnasia, aunque incluya ejercicios físicos, el yoga es un camino espiritual y, quien se ha adentrado por este tipo de sendas sabe que no todo el tiempo son caminos de rosas y que implican compromiso, riesgo, voluntad y estar dispuesto a destruïrse a uno mismo y a volverse a construïr infinitas veces. Un verdadero yogui o yoguini es un guerrero, el camino le exige los pies en la tierra, la cabeza en el cielo, fluidez en el alma y fuego en el estómago.
Y es que tapas es también el fuego (de ahí que se lo relacione con el sacrificio, pues ambas cosas van juntas en la tradición india) y se sitúa en la zona del estómago-abdomen. Allí es donde, según el ayurveda y la mayoría de las tradiciones orientales ,se encuentra este elemento, el fuego digestivo que transforma los alimentos, la chispa que enciende el movimiento, el ki o energía vital, el fuego de la voluntad, de la transformación. En un nivel fisiológico es donde lo que tomamos del mundo es procesado y transformado en una sustancia asimilable, siendo eliminado lo que no es necesario, en el proceso que constituye la nutrición, nuestra más primaria relación con el mundo.
En otro nivel, tapas es ése fuego purificador donde podemos echar todo aquéllo que deseamos transmutar: pensamientos, hábitos, tendencias, carácteres, historias que nos contamos, creencias, límites etc. Finalmente aquéllo que se ofrece en sacrificio es siempre el ego; la renuncia más grande del yogui no es el mundo sino el yo.

Hay muchas prácticas del yoga dirigidas a avivar este fuego interno mediante respiraciones intensas, asana, pranayama, mudra, ejercicios de concentración (dharana), pero también podríamos incluïr otras prácticas como el ayuno o la inmovilidad rigurosa durante horas o días, o el sometimiento a determinadas pruebas o ejercicios espirituales algo más esotéricos. Tapas puede resultarnos chocante desde fuera al nivel de algunos yoguis que desde nuestro imaginario serían faquires. Ellos son los que dedican su vida a tapas y, según la creencia tradicional, adquieren grandes poderes o siddhis (tales como la levitación, la clarividencia o el control absoluto de las funciones vitales) a base de hacer grandes sacrificios. A occcidente le repele esta idea, pero al igual que en la India, también aquí muchas personas ofrecían y ofrecen sacrificios y se sometían austeridades en fechas señaladas por el calendario religioso para conseguir el favor de dioses y santos, o para limpiarse de sus malas acciones. Este concepto de limpieza es algo muy distinto a la penitencia, por eso es algo que nos cuesta de entender. Tener un mal pensamiento, sostener un hábito que sabes que és perjudicial para tí o para otros, llevar una vida desarmónica con tus ideales o tu manera de pensar, son cargas y responsabilidades, pero no algo por lo que debas culparte o hacerte pequeño. Ése es el legado de un uso del cristianismo orientado a la dominación del pueblo. Tapas representa lo contrario, el poder personal que tiene el individuo sobre su propia vida, representa la liberación. Al ofrecer a tu fuego interno tu antiguo yo, pues al final, todo lo que se ofrece a este fuego de sacrificio, como hemos dicho, forma parte del ego, te haces un bien a tí mismo y le hacer un bien al mundo. Te refinas, te pules como diamante para brillar con tu propia luz. Es un proceso de eliminar para iluminar. La culpa no tiene ningún lugar en ello, tampoco la idea de bien o mal, el juicio o la comparación. La devoción que requiere tapas es únicamente hacia la Vida, y la vida acoge gozosa cualquier cosa que le ofrezcas en sacrificio, por difícil, dolorosa, pequeña, corrupta, infame o ridícula que te parezca. El fuego es neutro, no juzga, el fuego es únicamente poder. Es maravilloso, en la práctica, ofrecer nuestras antiguas identificaciones, los patrones de comportamiento o las ideas que nos hacían sufrir y es cierto que requiere esfuerzo y entrega, pero las recompensas son enormes desde el momento en el que te enfocas, te conectas con lo que verdaderamente eres y reunes toda tu energía para darte a luz a tí misma, contínuamente.








viernes, 16 de marzo de 2018

Tiempo de florecer: Ayunos, limpieza y detox



Así como el otoño es una época en que nuestro cuerpo agradece el soltar lo supérfluo, preparándose para el viaje hacia adentro que es el invierno, también la primavera es un momento ideal para hacer limpieza, abriéndonos al gran cambio del florecer; como un volver a nacer. Una buena idea es aligerar y desintoxicar el cuerpo y la mente de sustancias, emociones, pensamientos o hábitos que nos son perjudiciales. 
El tiempo acompaña al cambio. Aprovecha para decir adiós a los lácteos, el azúcar, la cafeína, el cigarrillo, el superjuicio a tí misma, la compulsión, la autocompasión... Lo que sea que te hace sentir pesado, que se pone en tu camino y no te deja avanzar. 
Cada uno tiene sus ritmos y escuchándote y tratándote bien, puedes encontrar tu propia estrategia para el cambio. Para dejar una adicción hay muchos recursos, desde la terapia al coaching, los aceites esenciales, las visualizaciones, la meditación, los programas de 12 pasos... Es muy bueno dejarse ayudar por alguien de confianza.


Si lo que sientes es que quieres hacer una limpieza profunda de todo tu ser, una práctica común a muchísimas culturas es el ayuno. Hay muchas maneras de ayunar, y no se trata de perder quilos o de hacer una dieta, se trata de abrirse a un proceso de limpieza profunda. Dejar de comer durante un tiempo determinado es más que dejar de consumir alimentos. Lo que te alimenta es mucho más que la comida; lo que tocas en un proceso de ayuno es la relación entre lo que consumes y lo que eres. Te permite observar los vacíos que llenas con productos y pensamientos adictivos y, con ese reconocimiento llega mucha claridad. Por ello es por lo que los ayunos se han realizado siempre para tomar una actitud más consciente, responsable y espiritual; te devuelven a tu esencia. 

Si bien un ayuno completo o de solamente agua puede resultar un reto demasiado difícil para empezar (pero asequible si ya tienes cierta experiencia), existen ayunos asisitidos como el del sirope de savia y zumo de limon, o los de zumos de frutas y verduras, llamados también detox (desintoxicación), que resultan bastante asequibles.


Otras opciones intermedias es hacer un día a la semana de ayuno. Hay estudios que demuestran que a los intestinos les viene muy bien este descanso y que alarga la esperanza de vida. O hacer unos días de solamente frutas y verduras frescas (¡aunque esa és la recomendación para todos los días!). 
En la página web del doctor Greger: https://nutritionfacts.org encontrarás muchos vídeos y artículos sobre estudios científicos en nutrición y hábitos saludables.

Finalmente se trata de dejar de identificarte con la compulsión o la necesidad, se exprese ésta de la forma que sea. Somos pura libertad, puro cambio, y la forma en que te cuidas y te tratas sin duda va determinar como te sientes, como afrontas situaciones nuevas y en quien te conviertes. La voluntad y el amor a una misma son las erramientas más potentes para cumplir los sueños y para atreverte a soñar aun más grande :)











miércoles, 21 de febrero de 2018

PARIVRTTA PARSVAKONASSANA : La Espiral


La espiral es uno de los patrones más queridos y más bellos Naturaleza. La encontramos por doquier: en el reino vegetal; en las conchas de los animales del mar; en las olas; las galaxias; en nuestro ADN... Parece que la vida quiera siempre volver, pero de un modo diferente. 

La espiral es la semilla de los llamados patrones fractales, que repiten la misma forma cambiando de magnitudes, de escalas o de niveles. Así la espiral representa este salto que és el aprendizaje, recoje una experiencia y la lleva más allá.

En el yoga, nada representa mejor este patrón que las posturas de torsión de la columna vertebral y una de mis favoritas es Parivrtta Parsvakonasana (estiramiento lateral de pie invertido). Aunque, dentro de las básicas del yoga, no se considera una postura para principiantes, con una buena preparación al inicio de la práctica, que nos llevará unos 15-20 minutos, podemos llegar a ella con relativa seguridad. Para la preparación recomiendo movimientos de basculación y rotación de la pelvis sobre el suelo y de estiramiento y movilización de la cintura escapular, estudiando su relación con la cintura pélvica, y algún estiramiento de piernas y posturas o encadenamientos que incluyan torsiones más sencillas como ASHTA KARANA (8 movimientos de la columna) o JATHARA PARIVRTTI (torsión de columna sobre el suelo). Trabajar también incluyendo descansos y atención a la respiración.

Tras la preparación, te recomiendo paso por paso:

1. TADASANA, postura de pie: fijándote en cómo repartes el peso por las plantas de tus pies, la colocación de la pelvis, hombros y pecho.
2. VIRABHADRASANA I: construye una buena base de guerrero adelantando una pierna, flexionando y estabilizando tu rodilla creando un ángulo de noventa grados. Los dos lados de la pelvis alineados y el coxis dirigiéndose hacia el suelo. Eleva los brazos hacia el cielo, baja los hombros y expande el pecho.
3. ATMAN ANJALI MUDRA: juntando las palmas de las manos, bájalas por la línea central de tu cuerpo hasta dejarlas delante de tu corazón.
4. PARIVTTA PARSVAKONASSANA, giro de la columna vertebral: inclina  el tronco hacia adelante de manera que el coxis se dirigirá ahora en diagonal hacia abajo y gira hasta llevar el codo contrario sobre la rodilla que tienes adelantada. Cuida de repartir el peso entre las dos piernas, poniendo atención en alargar la de detrás para no sobrecargar la de delante. dirige la mirada hacia el cielo :)

 BENEFICIOS DE LAS TORSIONES:

- En las torsiones, los órganos pélvicos y abdominales se comprimen y se cargan de sangre.
- Mejoran la flexibilidad del diafragma y alivian trastornos de la columna vertebral, de caderas e inguinales. 
- La columna se vuelve más flexible, mejorando el flujo de sangre a los nervios espinales, tonificando los órganos internos e incrementando los niveles de energía, aportando tranquilidad a la mente. 
- Las torsiones son muy eficaces para aliviar dolores de espalda y de cabeza, así como la rigidez en el cuello y hombros. 
- Mientras el tronco gira, los riñones y los órganos abdominales se activan y ejercitan, lo cual mejora la digestión y eliminan el aletargamiento.
- Las torsiones actúan sobre el conjunto pelviano (articulación sacro-iliaca, pubis, articulación de la cadera) y en diversa proporción sobre las articulaciones vertebrales y articulaciones costales. 
 - Las torsiones juegan un papel importante en el estiramiento de los músculos vertebrales, estos son pequeños músculos que regulan la posición de las vértebras durante los diversos movimientos. Estos músculos tienden a la anquilosis o endurecimiento por falta de ejercicio. La edad avanzada también es un factor de anquilosis, aunque puede contrarrestarse perfectamente mediante una gimnasia moderada como el yoga. 

Fuente: Adhara Yoga


 Más allá de los beneficios físicos, las torsiones nos alinean con nuestra capacidad natural de salirnos del hábito, de las rutinas y de la norma establecida. Nos aportan libertad y la capacidad de ver el mundo de un modo distinto, estimulando nuestra inspiración y creatividad.


Girando en espiral, también resonamos con el verdadero movimiento de nuestro sistema solar!  :)






miércoles, 7 de febrero de 2018

Fuerzas Opuestas



A través de la práctica del yoga o el trabajo corporal uno puede llegar a darse cuenta de que lo que crea tension en el cuerpo es el encuentro entre dos fuerzas opuestas. Este principio físico de movimiento funciona, además, en el ámbito mental-emocional, en lo que entendemos como vida interior.

Si estamos de pie, el peso debería distribuirse por el esqueleto creando un equilibrio, pero al existir alguna fuerza o disposición que añade una conducta diferente, actuando de forma opuesta en algunos puntos, el sistema retiene, desvía o inmobiliza algunas de las partes, creando tensión e incluso dolor, en otras. 


Es parte del objetivo del yoga, el Feldenkrais o las artes del movimiento el restaurar la armonía del cuerpo-mente mediante la resolución de estas contradicciones en una expresión coherente y bella que proporcione una mayor libertad y estabilidad al individuo.

Observando cómo funcionan los miedos y los llamados "pensamientos negativos",veremos que ocurre algo similar. Generalmente existe algún sentimiento o emoción que actúa, de forma más o menos oculta, "en contra" del bienestar y la paz mental, es decir del flujo de la Presencia. Cuanto más oculta está esa emoción que produce un desvío o estancamiento de la energía interna, esta se proyecta hacia el pasado (melancolía) o hacia el futuro (ansiedad), mayor es la fuerza que acumula y generará más y más pensamientos y más y más rápidos, alejándonos del estado de Presencia. 
Una vez localizado y liberado el sentimiento, la dinámica cesa y vuelve por los cauces que nos permiten estar presentes y gozar y experimentar plenamente la Vida.

Por eso la pràctica simultànea en la observación y la entrega, la respiración y el movimiento, la atención y el aprendizaje, resulta una experiencia liberadora de todo el Ser. Al resolverse el conflicto, en el cuerpo físico y en el mental-emotivo el individuo puede comprenderse integramente mejor como Uno, siendo este un primer paso para una integración mayor; la resolución de la creencia conflictiva de estar separados.



Dice en Un Curso de Milagros "Antes de que la separación introdujese las nociones de grados, aspectos e intervalos, la percepción no existía. El espíritu no tiene niveles." y " Los niveles creados por la separación no pueden sino estar en conflicto. Ello se debe a que ninguno de ellos significa nada para los demás."


El camino del autoconocimiento puede asemejarse al de ir cosiendo, poco a poco las partes, disolviendo los límites. Uno de los retos más grandes, sobre todo para los occidentales, es disolver la idea de que el cuerpo y la mente son dos cosas distintas que nada significan la una para la otra. El siguiente reto es el encuentro con el otro, enmendar esa fractura que se expresa en las relaciones y en lo social. 
Comprender la ilusión de las fronteras nos sitúa ante un vacío, un infinito de vida, para el que muchas o ninguna palabra es necesaria.